Dos caras muestra Tucumán en épocas de confinamiento preventivo y obligatorio. Una mayormente apacible y silenciosa por las tardes, con movimientos tan reducidos que pareciera que la provincia está en modo de hibernación y que la cuarentena se cumple a rajatabla. Por las mañanas, sin embargo, el “mundo exterior” tiene un ritmo cada vez más parecido al que había antes del desembarco del coronavirus y la sensación inevitable que queda es que son cada vez menos los que se guardan en sus casas como ordena la Nación.
Con largas filas, esperas aún más extensas y miles de vehículos que volvieron a embotellar las calles del microcentro, la semana comenzó con esa sensación de incumplimiento. El flujo de personas se incrementó ayer principalmente por la reapertura de entidades bancarias, además de que se exceptuaron otras actividades. Si bien se vio mayor conciencia y se cumplió con el distanciamiento social y uso de barbijos, muchas personas se acercaron a las sucursales sin cumplir con los requerimientos.
El Banco Central había informado que la atención sería limitada, sólo para clientes que gestionen previamente un turno por internet según la finalización del DNI (ayer 0 y 1; hoy 2 y 3; mañana 4 y 5; y así sucesivamente hasta el viernes). Aclaró que por ventanilla sólo se atendería el pago de haberes a jubilados y pensionados, según cronograma de Anses. Sin embargo, se dieron aglomeraciones porque cientos de personas se acercaron “por las dudas”, sin turno o fuera de cronograma, según informó el secretario de Seguridad, Luis Ibáñez. “Había gente a la que no le correspondía ir por el número asignado, pero lo mismo se llegaron por el banco”, aseguró. No obstante, aclaró que el escenario fue muy diferente al caos que se vio el viernes 3.
Previsiones
El Gobierno realizó ayer dos anillos de cerramiento: uno en las cuatro avenidas y otro en el microcentro para desalentar el tránsito por estas zonas. Se desplegaron unos 2.500 policías para controlar estos accesos y para ordenar las filas en las calles. La mayoría de las entidades tenía sillas para la espera, y además se organizó el flujo de clientes con cintas y vallas. “Estaba medianamente ordenado el operativo. Hubo protestas por las demoras, pero eso ya es por el sistema interno de cada banco”, afirmó Ibáñez.
Personal acotado
Según pudo averiguar este diario, las entidades bancarias otorgaron turnos por internet pero no todas fijaron un horario personalizado. Además, hubo sucursales que trabajaron con un número acotado de empleados lo que repercutió en la atención.
En diálogo con Telefé Noticias, la titular de La Bancaria, Cecilia Blas Sánchez, indicó que muchos de los clientes que se acercaron ayer fueron a renovar plazo fijo y para emitir resúmenes de las tarjetas de crédito. Además, recalcó que no se atenderá a quienes concurran sin un turno previo. Estos se pueden solicitar en la página web de cada banco o a través de las aplicaciones para teléfonos celulares.
Más allá de los bancos
Largas filas se vieron ayer también fuera de la city bancaria. Las financieras comenzaron a atender ayer de manera restringida, respetando el orden de finalización del DNI dispuesto por el Banco Central. Las casas de préstamo hicieron lo propio, tanto para abonar las cuotas como para otorgar nuevos créditos. Algo similar ocurrió en algunos comercios de artículos para el hogar, a donde la gente se acercó para cumplir con los créditos tomados. A estos se le suman los locales de pagos de boletas servicios, que lucen concurridos desde hace semanas.
Desde la Provincia se instó a sostener la cuarentena para reducir el riesgo de contagio y se solicitó salir a la calle únicamente si es necesario.